Consagración Episcopal
Consagración Episcopal
Mons. Oscar Fernández Guillén 25 de julio de 2003.
En una solemne ceremonia, la cual resultó muy lucida y con la asistencia de gran cantidad de fieles católicos, monseñor Oscar Fernández Guillén asumió el Obispado de la Diócesis de Puntarenas. La actividad religiosa se realizó en el Estadio Lito Pérez, el cual lució muy renovado para esta importante ocasión.
Previamente al acto de consagración, se realizó una procesión, la cual salió de la Catedral de Puntarenas y se dirigió al reducto deportivo. La Cruz Alta encabezó la peregrinación, así como un grupo numeroso de seminaristas, los miembros de la Conferencia Episcopal, laicos, sacerdotes y el público participaron de la misma.
La Sagrada Eucaristía que comenzó a las 9:40 de la mañana, finalizó después de la una de la tarde, fue presidida por el arzobispo metropolitano, monseñor Hugo Barrantes Ureña. Los documentos en los cuales el Papa Juan Pablo II designó a Fernández como Obispo, fueron mostrados a los fieles, quienes aplaudieron ruidosamente.
El arzobispo emérito de San José, monseñor Román Arrieta Villalobos, dijo que se sentía muy feliz de estar en Puntarenas, porque cuando asumió la Diócesis de Tilarán en 1961, el puerto formaba parte de esa Diócesis, la cual era la más grande de Costa Rica.
“Conozco bastante bien Puntarenas y las restantes comunidades que forman parte de la Diócesis y estoy seguro que el nuevo Obispo, un hombre bondadoso, generoso, un hombre que durante los años que lo conocí sirviendo en mi arquidiócesis lo hizo con tanto empeño y amor; tendrán en él a un gran pastor y será un gran conductor del rebaño de esta provincia”, subrayó Arrieta Villalobos.
En tanto, el Obispo de la Diócesis de Limón, monseñor José Francisco Ulloa, señaló que al nuevo jerarca de la Diócesis de Puntarenas le corresponderá afrontar situaciones muy difíciles; no obstante, la Iglesia hoy tiene posibilidades para continuar siendo el signo de esperanza, que ilumina al mundo a veces confuso.
Para el prelado, con el nuevo Obispo, la Conferencia Episcopal de Costa Rica que es pequeña, se llegará a enriquecer. “Puntarenas y Limón tienen problemas similares, en cuanto a evangelización, conflictos sociales, pero esto es un reto, un desafío”, apuntó. Héctor Morera, Obispo emérito de Tilarán, manifestó su complacencia por la llegada del nuevo Obispo de Puntarenas, el cual goza de la presencia del Espíritu Santo y de una gran energía.
Pachos de la Consagración.
* Desde muy temprano hubo movimiento en el puerto. Mucho turista llegó para pasar el fin de semana largo.
* Los colores anaranjado y blanco de Puntarenas estuvieron por todo lo alto, como en los mejores tiempos del cuadro chuchequero. No faltaron las banderitas blanco y amarillo de la Iglesia Católica.
* Por el intenso calor, muchos sudaron la gota gorda, y el “agosto” lo hicieron los vendedores de copos, pipas y botellas con agua.
* Radio Fides, emisora católica cumplía r 51 años de estar al aire. Su personal estaba contento realizando la transmisión del acto.
* Gran cantidad de católicos aprovecharon para comulgar y muchos hicieron fila para que el nuevo líder espiritual les entregara personalmente la hostia.
* Los miembros de la Cruz Roja, el Tránsito y la Guardia Civil, estuvieron pendientes de cualquier contratiempo, para prestar sus valiosos servicios.
Fuentes: Diario Extra Online














