Grandes cambios en la Iglesia costarricense: Nuevo arzobispo de San José

CIUDAD DEL VATICANO, 14 julio 2002 (ZENIT.org).- Juan Pablo II nombró este sábado como nuevo arzobispo de San José de Costa Rica a monseñor Hugo Barantes Ureña, quien hasta ahora era obispo de Puntarenas. Sustituye en el cargo a monseñor Román Arrieta Villalobos, quien había presentado su renuncia por razones de edad.

Hijo de trabajadores agrícolas, monseñor Barrantes, de 66 años de edad, licenciado en Derecho Canónico, fue ordenado sacerdote en 1961. Fue vicario general en su diócesis, San Isidro de El General, de 1993 a 1998. Juan Pablo II le nombró obispo de Puntarenas el 17 de abril de 1998.

Acostumbrado a visitar a lomo de bestia muchas comunidades rurales durante el ejerció de su ministerio sacerdotal, monseñor Barrantes afirmó en declaraciones a la prensa: «Llego a llamar a una mayor oración y fidelidad al Evangelio; a una mayor comunión con Cristo».

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Monseñor HugoBarrantes 13 de Julio de 2002 día en que recibe la noticia de su nuevo nombramiento

Monseñor Arrieta, de 77 años de edad, había sido nombrado arzobispo de la capital costarricense en 1979, dijo al hacerse pública la noticia: «Me voy agradecido con todos los costarricenes por todas las muestras de cariño. Me consagré a servir lo mejor que pude».

La arquidiócesis de San José de Costa Rica cuenta con 2.762.000 habitantes de los cuales 2.347.623 son católicos. Tiene 127 parroquias, 289 sacerdotes diocesanos y 195 religiosos, 526 religiosas, 95 centros de educación y 90 instituciones de beneficencia.

Juan Pablo II nombró también al sacerdote comboniano italiano Vittorino Girardi como próximo obispo de la diócesis costarricense de Tilarán, en sustitución de monseñor Héctor Morera Vega, quien ha cumplido los 75 años de edad.

Asimismo, el Santo Padre acogió la renuncia del obispo auxiliar de San José, monseñor Antonio Troyo.

Según el Anuario Estadístico de la Iglesia, de los 3.820.000 habitantes de Costa Rica, 3.346 mil son católicos.

Nosotros desde la Curia pudimos recopilar en audio la intervención de Monseñor Hugo que hizo a los diferentes medios de comunicación el día 13 de julio de 2002 y que queremos queden en la memória histórica de nuestra diócesis como un legado y para que no se olvide en el tiempo ya que son palabras sabias de alguien que dejó una impronta de su personalidad y espiritualidad en nuestra diócesis.

El audio es de baja calidad pero aun así queremos ponerlo a disposición de quien quiera escucharlo.

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AUDIO I

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AUDIO II 

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13 julio 2002

AUDIO III 

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13 julio 2002

AUDIO IV 

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DIOS LE BENDIGA MONSEÑOR

1 comentario

  1. Gerson Fernández

    Gerson Quiere Ser Sacerdote Ministerial Para La Mayor Gloria de Dios Y La Salvación Del Común de Los Mortales.

    Excelentísimo Mons. Fernández:
    Permíteme tocar la puerta del rebaño que Dios le ha confiado. Soy Gerson Fernández, le estoy escribiendo desde Venezuela para decirle que Dios me ha llamado al sacerdocio. No directamente como Él llamó a Abraham, a Moisés, a Samuel y a otros, sino indirectamente como él llamó a Nehemías. Es decir, a través de circunstancias.
    Analizando, a la luz de la Escritura, el modo de vivir de la gente de hoy, vemos que la profecía del último tiempo se está cumpliendo. Dice san Pablo: “Has de saber que en los últimos días habrá momentos difíciles. Los hombres se volverán egoístas, avaros, orgullosos, soberbios, difamadores, rebeldes a sus padres, ingratos, impíos, duros de corazón, implacables, calumniadores, incontinentes, inhumanos, enemigos de todo lo bueno, traidores, temerarios, presuntuosos, amantes de los placeres más que de Dios; tendrán apariencia religiosa, pero su religiosidad será inconsistente.” (2 Tim.3, 1-5).
    Ante estos acontecimientos, Dios quiere utilizar mi boca para consolidar la fe, rescatar a los decaídos e invitar al no-creyente a acercarse a Él para gozar en la Parusía el premio de la vida en plenitud que Cristo promete a los suyos.
    La vocación no puede ser aislada porque el Dueño de la Mies es Uno Solo y la Viña es una sola; para que dé fruto, los obreros han de trabajar de común acuerdo, y, los futuros obreros deben dirigirse a los encargados de la Viña para examinarles y ver si son aptos para la dicha responsabilidad. En virtud de este postulado, señor Obispo, me he dirigido a usted hoy.
    No he pertenecido a ninguna congregación religiosa ni seminario diocesano. Sólo soy un creyente que participa en los sacramentos. Por iniciativa propia, estudie Filosofía en el Seminario san José de El Hatillo, Caracas; y Teología en la Universidad Católica Santa Rosa en la misma ciudad. Hace un mes y quince días, he cumplido los siete años de estudios eclesiásticos con el título de Licenciado en Teología. Yo hablo tres idiomas: Inglés, Español y Francés.
    Quisiera terminar esta misiva con una invitación del Señor Jesús a sus discípulos: “La mies es abundante, pero los obreros son pocos. Rogad por tanto al dueño de la mies que envíe obreros a su mies”. (Mt. 9, 37-38).
    En espera de su pronta respuesta, según lo que le inspira el Señor, le saluda muy cristianamente.

    Hno. Gerson Fernández

    11/06/09

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